La preparación psicológica es sin duda un factor primordial para afrontar con éxito la batalla que supone la preparación de unas oposiciones y evitar que nuestros nervios o ansiedad tiren por tierra nuestro trabajo.

Es normal estar un poco nervioso ante unas oposiciones pero tenemos que tener claro que sólo se trata de un examen y que el hecho de suspenderlo o aprobarlo no implica nada más que eso. Debemos acudir a las oposiciones lo más relajados posible sabiendo que todo lo que teníamos que hacer ya lo hemos hecho y tratar de disfrutar de la experiencia y, en todo caso, aprender para futuras ocasiones.

El truco más simple para ir y hacer nuestros exámenes tranquilos es desde unos días antes dedicar unos minutos a visualizar en nuestra mente todo el proceso, desde el llamamiento, la realización de examen, la salida del recinto, … viéndonos a nosotros mismos relajados en todo momento y realizando todo lo que está en nuestra mano de la mejor manera posible. Nuestro inconsciente no distingue lo real de lo imaginario por lo que este ejercicio hará que el día del examen estemos mucho más relajados y podamos afrontar las pruebas como auténticos veteranos aunque sea la primera vez que acudimos a ellas.