El temario debería ser construido por nosotros siguiendo las pautas de la convocatoria en cuestión. La mayoría de los temarios son simple legislación que se puede descargar desde multitud de sitios.

De todas formas, puede ser interesante hacerse con un temario que nos sirva de guía y nos agilice el trabajo aunque el estudio en profundidad lo deberíamos de hacer con nuestros apuntes y esquemas.

Estas son una serie de pautas que pueden resultar de utilidad a la hora de decantarnos por un temario:

  1. El temario debe incluír todas las referencias legislativas que usa al inicio o al final de cada tema para poder consultarlas en caso de que lo consideremos oportuno.

  2. El temario debe estar concebido para transmitir la información al opositor de la forma más clara y sencilla posible huyendo del mero copy & paste de la ley de turno.

  3. El temario debe estar bien redactado, sin faltas de ortografía ni incoherencias poniendo atención en usar un lenguaje sencillo dentro de lo posible.

  4. Cualquier temario de oposiciones que se precie de llamarse temario debe ofrecer actualizaciones gratuitas como mínimo hasta la fecha de celebración de las pruebas y exámenes de la oposición.

  5. El formato de un buen temario debe ser en hojas sueltas encuadernado en carpetas de anillas, esto permite poder manejar el temario de forma mucho más sencilla y por ejemplo llevarnos un tema para ojearlo mientras damos un paseo. El formato libro es una castaña.

  6. Los temarios deben tener márgenes amplios en los que poder escribir, hacer anotaciones, apuntar cosas, formular preguntas, …

  7. El tamaño de la letra de los temarios debe ser lo suficientemente grande como para no tener que dejarse uno los ojos mientras estudia.

  8. La calidad del papel debe ser lo suficientemente buena como para permitir subrayar con rotuladores fosforitos sin tener que perder los nervios por descubrir que la tinta pasa al reverso de la hoja.

  9. Los temarios deben incluir esquemas o resúmenes al menos de los temas más densos o complicados para ayudar al opositor a asimilar la materia.

  10. Los temarios deben de ser baratos ya que la mayoría de su contenido es de uso público y libre. Los temarios en gran parte son simples compilaciones de leyes sin otro valor añadido.